La facturación electrónica en la Unión Europea

La facturación electrónica se usa desde hace mucho tiempo. Pero hace muy poco que recibe la atención que se merece como mecanismo para fortalecer la cadena de suministro financiero. Cada vez es más frecuente que las compañías de toda la Unión Europea reconozcan el potencial de velocidad y ahorro que brinda la facturación electrónica.

Ahorros como del 60 al 80 por ciento en comparación con el proceso tradicional basado en papel.

Aun así, la mayoría de las compañías siguen atrapadas en los procesos de gestión de cobros manuales y lentos. Es posible que cada compañía tenga sus razones. Lo cierto es que las barreras comunes que evitan la adopción tienen que ver con preocupaciones y confusión acerca de cuestiones legales y de cumplimiento inherentes a las prácticas de facturación electrónica.

La facturación electrónica es legal

En la Unión Europea, la facturación electrónica se legalizó el 1 de enero de 2004 a través de la implementación de la primera Directiva sobre facturación de IVA aplicada por los Estados Miembro. Esa Directiva se emendó en enero de 2013 con una segunda directiva que estableció el principio de paridad, y así se dejó en claro que las facturas electrónicas tienen el mismo estado legal que las facturas en papel y que se deben tratar de acuerdo a un solo compendio de reglas de IVA en cada país. Para ver las reglas de facturación de IVA, haga clic aquí.

De hecho, la intención de la legislación y regulación ha sido fomentar la adopción de tanto la facturación electrónica a nivel nacional y en la Unión Europea, como también simplificar el cumplimiento.

De qué manera puede ayudar Ariba

Ariba ayuda a los países de la Unión Europea a cumplir con las normas legales y regulatorias de la facturación electrónica al poner en contacto a los compradores y proveedores a través de Ariba Network global. Piensa en Ariba como una red de facturación inteligente que valida las facturas electrónicas al hacerlas coincidir de manera automática con las órdenes de compra o los contratos. De esta forma, los proveedores pueden corregir cualquier error antes de la factura electrónica llegue al cliente.

Además de los costos operativos y del ahorro de tiempo, la facturación electrónica a través de la red puede ayudar a los compradores a lograr un procesamiento directo del 98 por ciento y a los proveedores a reducir los días que faltan para el cobro (DSO) en seis días aproximadamente.

Los compradores usan Ariba para respaldar los programas de facturación electrónica globales ya que las soluciones de Ariba se pueden configurar según las normas comerciales de cada país y aplicar estas normas a las plantillas de facturación electrónica específicas de cada país. Estas normas apoyan el IVA y otros métodos impositivos indirectos y ayudan a los compradores a cumplir con las regulaciones de facturación electrónica. Las reglas comerciales se basan en las mejores prácticas de Ariba y en las investigaciones impositivas realizadas por expertos sobre la legislación de la facturación electrónica por país, relacionada con el comercio a nivel nacional, transfronterizo y dentro de la Unión Europea.

Además, Ariba publica guías de cumplimiento impositivo por país para más de 36 países en Europa, Medio Oriente, África, América del Norte y Asia-Pacífico para ayudar aun más a las compañías a asegurar el cumplimiento con su solución de facturación electrónica. También ofrecemos un servicio de archivo electrónico que puede ayudar con los requisitos de archivo electrónico de la Unión Europea.

 

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